Hoy compartimos con nuestros lectores un vídeo que hasta ahora no habíamos publicado en nuestro “blog”. Corresponde a una de nuestras primeras intervenciones en TV, en la que se trató un tema muy de actualidad: La Adopción.
Desde una perspectiva de rigor científico y de experiencia clínica y terapéutica, se expusieron y analizaron los principales factores psicológicos a tener en cuenta en los casos de adopción y acogida. En particular, los que afectan específicamente a los padres, a los niños, y al círculo familiar y social en que se encuadra una adopción.
Una ventana abierta a la Psicología y sus aplicaciones en la educación, la familia y las relaciones interpersonales. En definitiva, una visión en clave psicológica de nuestra dimensión vital, con el Humanismo como base.
martes, 9 de octubre de 2012
Psicología de la Adopción
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Gabinete Tándem
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sábado, 1 de septiembre de 2012
Caso Bretón - Análisis psicológico e impacto social
El “caso Bretón” (la desaparición de los dos niños de Córdoba) ha tomado recientemente un curso inesperado, a raíz de la aparición de nuevos informes que parecen sustentar evidencias claves para aclararlo.
En nuestro programa del pasado jueves 30 de Agosto, en esRadio, Pilar Muñoz comenta este caso desde la perspectiva psicológica, analizando el perfil y el impacto social que están asociados a este tipo de hechos.
En nuestro programa del pasado jueves 30 de Agosto, en esRadio, Pilar Muñoz comenta este caso desde la perspectiva psicológica, analizando el perfil y el impacto social que están asociados a este tipo de hechos.
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Gabinete Tándem
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lunes, 27 de agosto de 2012
Adultos Hiperactivos (II)
PROBLEMAS
PRIMARIOS DE PERSONAS CON TDAH.
Las
personas adultas con TDAH, tienen unos comportamientos típicos: atracción por
el estímulo y su búsqueda, dificultad para activarse ante lo cotidiano, la
procastinación (dejarlo para después), y abundantes atrasos y olvidos.
Listado de problemas primarios de un adulto con
TDAH:
- Baja persistencia en los esfuerzos. Por ello abandonan o cambian más
frecuentemente de tareas o de trabajos, o de parejas
- Problemas con el autocontrol y la regulación del comportamiento.
- Desempeños en tareas, estudios y trabajos con mucha variabilidad.
- Dificultades en la memoria de trabajo (working memory).
- Dificultades en la regulación de las emociones.
- Mal manejo y percepción del tiempo, con atrasos y demoras.
- Baja autoestima.
- Dificultades laborales.
- Distracciones durante las relaciones sexuales, o con conductas
impulsivas
- Propensión (por su impulsividad) a sufrir accidentes, divorcios o
ruinas.
- Dificultad para resistir tentaciones.
- Hperreacciones o hipersensibilidad.
- Mentiras compulsivas por enmascarar un yo débil.
LA
ATRACCIÓN POR LO ESTIMULANTE.
Los
adultos con este trastorno se sienten atraídos por lo nuevo, que les resulta
activante y motivador. Lo nuevo puede ser.
- Nuevos trabajos.
- Nuevas relaciones sociales.
- Nuevas ventas o proyectos.
- Nuevos looks.
- Otra pareja, o relaciones extramatrimoniales.
- Otra vivienda.
- Otra actividad.
Cada
adulto con TDA-H se siente activado por un área de riesgo, que tiene que
conocer y controlar, de lo contrario puede acarrearle serios problemas de
integración. Son áreas de búsqueda que pueden ir
desde actividades de deporte de riesgo o relaciones poco recomendables o
promiscuas. Son conductas que destruyen al sujeto que las busca y que hacen
daño a los familiares que lo padecen. Si se cae en ellas se pueden dilapidar
ahorros, o poner en peligro relaciones familiares y estabilidad laboral o
personal.
Otra
característica son los cambios constantes: de amigos, de lugares de ocio, de
parejas, de estética, etc. Si estos cambios no perjudican, entonces pueden ser
creativos y gratificantes, pero la mayoría de las ocasiones arrastran a la
familia y entonces erosionan a otras personas que no necesitan esta activación.
AFECTACIÓN
DEL TDAH EN LAS RELACIONES SOCIALES.
Más
del 60% de los adultos con TDAH manifiestan déficits importantes que inciden
directa y negativamente en el área de las relaciones sociales.
Estos déficits son:
- Empobrecimiento en la comunicación con los otros. Ensimismamiento
o verborrea: no escuchan con profundidad, sólo se limitan a exponer sus
necesidades. Escuchan atentamente al otro cuando tiene alguna rareza que
les atrapa la atención.
- Olvidos de cosas importantes para el prójimo; papeles, fechas
importantes, encargos.
- Insuficiencia para regular las emociones: hiperreactividad con
agresividad verbal, o hipersensibildiad, impaciencia o frustración cuando
no consiguen lo que quieren o desean.
- Conductas invasivas. Meterse en la conversación de otros, o tomar
objetos sin pedir permiso.
- Limitaciones de la autopercepción, del registro de sí mismos. Se
van de foco respecto a los demás. Comen más rápido y luego se aburren y
piden a los demás que terminen y acompasen sus tiempos.
- Déficit en el manejo del tiempo. Atrasos, demoras, olvidos de
citas, falta de planificación entre tareas y tiempos. Tampoco prevén el
cansancio en la realización de las tareas.
NO
SE TRATA DE UNA CUESTIÓN DE VOLUNTAD.
Las
personas que rodean a un TDAH no comprenden
que su comportamiento no es voluntario ni intencional, que no es una cuestión
de falta de voluntad.
El sujeto afectado se siente profundamente
lastimado y confundido, los síntomas afectan como una gota a gota, generando
unas expectativas cerradas por ambas partes: de irresponsable y de fracasado.
Se va mellando su responsabilidad, es inconsciente en sus compromisos, decide
sin medir las consecuencias de sus actos, hiperreacciona, se altera con
facilidad, no ejecuta las tareas hasta completarlas, busca satisfacciones
inmediatas o se desorganiza en sus cosas.
Tienen el “sí” muy fácil. Con frecuencia no logran
realizar aquello que han prometido y pueden provocar una situación de
desencanto o sentirse defraudados ellos mismos. Habrá quien se aproveche de
ellos. En esos casos la palabra “no”, tiene un efecto muy bueno.
IMPACTO
DEL TDAH EN LA PAREJA.
Cuando uno de los miembros de la pareja está
afectado por este trastorno, en apariencia los problemas pueden ser similares a
los de una pareja “control” (o sea estándar). Sin embargo, esto no es así,
puesto que la cronicidad de la sintomatología no incide en el vacío, sino en el
centro de la emoción común.
Lo
característico son enredos frecuentes por escasa organización y planificación,
por los cambios y fluctuaciones, y por los excesos de dinero o de pulsiones y
deseos (por ejemplo, eonómicos o sexuales).
La baja tolerancia a la frustración, la
susceptibilidad, la distracción, el dejar de escuchar cuando le hablan, la
rápida inundación emocional por detalles (a veces con agresividad), tomar
decisiones sin pensar y sin medir las consecuencias posibles, desemboca en
desilusiones, conflictos y percepciones por parte de los demás de
irresponsabilidad, egoísmo, vaguería o incoherencia.
En cuanto a las relaciones sexuales, pueden verse
teñidas de problemas, que pueden ir desde la desatención y el aburrimiento de
lo conocido, al ataque veloz, sin mirar al otro. Sin cuidar los previos:
caricias, abrazos, miradas.
LA
BÚSQUEDA DE LO ESTIMULANTE.
Si se padece un TDAH es probable que se sienta
aburrimiento, incomodidad ante el reposo y la rutina, y se precisan cambios, estímulos
y atractivos constantes. Si la pareja, en cambio, desea estabilidad, equilibrio continuado y sosiego, con seguridad aparecerán tensiones y conflictos.
Pueden darse vínculos dolorosos y destructivos, en
los que es frecuente las oscilaciones del estado de ánimo, son normas de
convivencia. Pueden existir formas de violencia aún disimuladas o no
conscientes.
Las consecuencias nocivas pueden causar
angustia y temor en el que no padece
TDAH, quien puede encerrarse en sí mismo o huir. La persona con TDAH suele culpabilizar o responsabilizar al otro
por su conducta y no hacerse cargo de ella.
Para ampliar información sobre el TDAH en adultos, podéis ver
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Gabinete Tándem
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lunes, 13 de agosto de 2012
Adultos Hiperactivos (I)
¿EXISTEN LOS ADULTOS HIPERACTIVOS?
El "mito" de
que la hiperactividad adulta no existe es exactamente eso: un mito. La
hiperactividad en adultos es una realidad clínica, que ha afectado y afecta
negativamente a bastantes más personas de las que en principio supondríamos.
En la
actualidad, alrededor de un 3% de población adulta sufre trastornos de déficit
de atención (TDA) e impulsividad, y pueden presentar además hiperactividad. Las
áreas más afectadas en sus vidas son las relaciones personales y los ámbitos laboral,
vocacional o académico; de hecho, un auténtico TDA adulto tiene que tener
afectado al menos estas dos áreas (relacional y laboral o similar). En conclusión:
la existencia de la hiperactividad en adultos es irrefutable, y la afectación
del TDA en las mujeres es más lastimosa y grave que en los varones, puesto que
pasa más desapercibida, por los aspectos comórbidos.
SÍNTOMAS DEL TDAH EN ADULTOS
Los pacientes
adultos con este trastorno relatan unas dificultades recurrentes durante años,
dificultades que son consecuencia de los efectos negativos de los síntomas
crónicos de su trastorno. Sin embargo, la mayor parte de los adultos que lo
sufre desconocen el padecimiento de este trastorno, y han aceptado sus
dificultades como originadas por su “amoralidad”, o por el contrario se rinden
a ellas sin ninguna conciencia de estar afectados por nada, considerando que lo
que les pasa es lo que le ocurre a toda persona “normal”. El desgaste y el deterioro
son muy altos, puesto que sus sufrimientos y dificultades no son debidos a su
ausencia de voluntad, sino a la imposibilidad de controlar sus sistemas
ejecutivos.
En efecto, en
los adultos con este trastorno (al igual que en los niños) existe una
disfunción en las tareas ejecutivas, que son las que controlan, sincronizan y
ponen en marcha tareas de atención, concentración y pensamiento previo a la
actuación, además de regular lau activación emocional.
Los síntomas
del TDAH configuran una manera de ser,
con una serie de características asociadas, siendo una de las más terribles la
baja autoestima. El adulto con TDAH tienen un riesgo contrario al de la persona
exitosa, en la cual cada logro refuerza el éxito y el autoconcepto. Para la
persona que sufre el TDAH, cada fracaso va confirmando su “mal concepto de sí
mismo”, su juicio de “yo no valgo nada”. Creencias y expectativas negativas
sobre uno mismo funcionan como círculos viciosos, operando al final casi automáticamente. Una
conducta o una acción que “fracasa” redundan en un resultado insuficiente, tras
el que entonces se siente mal, reaccionando con agresión. Cada vez que va a
encarar una tarea está simultáneamente preparado para no poder enfrentarse a
ella con éxito. Conclusión: se da internamente un no a sí mismo, y como resultado
abandona la tarea.
A aquel niño
que era hiperactivo, ahora le veremos con tamborileo de dedos, pequeñas
sacudidas de pies, jugueteos silenciosos con objetos y teniendo la sensación de
“tener un motor encendido por dentro”. También son signos habituales la
sensación de inquietud o de excesiva energía, o comportamientos que parecen un
poco acelerados (llevan la voz cantante, no esperan el turno en una
conversación, se embarcan simultáneamente en varias tareas o proyectos) y en
ciertos individuos también aparece cierta torpeza motriz.
EVOLUCIÓN DEL TDAH EN LA VIDA ADULTA.
En la edad
adulta, si el trastorno no ha remitido totalmente, el grado de afectación de los pacientes se puede clasificar en cinco posibilidades
sintomatológicas:
- El adulto no presenta mayores
problemas, dado que durante su adolescencia la adaptabilidad le permitió
aprender a compensar los signos. El
contexto ha contribuido favorablemente, quedando sólo unos rasgos de personalidad,
en vez del cuadro sindrómico.
- Si bien el desorden ha
disminuido, algunos aspectos o síntomas permanecen y le causan problemas.
- Continúa el síndrome completo,
pero se manifiesta de maneras compatibles con el ser adulto.
- El desorden infantil ha
predispuesto al adulto a un trastorno o varios trastornos, aumentando el
riesgo de otras disfunciones en la adultez.
- El desorden infantil ha predispuesto al adulto a desplegar síntomas psiquiátricos.
El
sufrimiento causado por el bajo desempeño escolar, los conflictos en las
relaciones con los otros, las reprimendas y malas notas, han herido su autoestima
y su identidad. Algunas de estas heridas quizá pudieron cicatrizarse, mientras
que otras han dejado huellas dolorosas, o incluso siguen activas. A
consecuencia de éstas, los adultos con TDAH sufren una serie de consecuencias
en su vida diaria:
- Sentirse constantemente inquietos
- Dejar las tareas incompletas
- Baja tolerancia a la frustración
- Actuar sin medir consecuencias,
sin pensar
- No seguir ninguna consigna
- Movimientos pequeños y rápidos
- Desorganización en tareas,
actividades y objetos
- Desgana ante tareas que exigen
una tarea mental sostenida
- Verborragia
- Dificultad para posponer
gratificaciones
- Impaciencia, no pueden esperar
turno
- Aburrimiento fácil
- Búsqueda con ansia de actividades
y estímulos potentes
- Olvidos y pérdidas constantes
- Responder precipitadamente antes
de escuchar con profundidad
- Interrupciones o invasiones a los
demás
- Soñar despierto
- En ocasiones, se hiperconcentran
o hiperfocalizan
Para ampliar información sobre el TDAH en adultos, podéis ver
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Gabinete Tándem
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miércoles, 8 de agosto de 2012
El Placer - "Preguntas a la Psicología" (5/7/12 en Libertad Digital TV)
El ser humano mantiene una relación compleja y ambivalente con el placer, a cuya búsqueda dedica una enorme cantidad de tiempo y de recursos. El placer es un motivador clave en nuestra vida, siendo esencial para aprender por qué debemos encontrar cosas gratificantes como la comida y la bebida, o por qué debemos practicar el sexo para poder sobrevivir como especie, y pasar nuestros genes de una generación a otra.
Sin embargo, como hacemos con otras fuerzas poderosas que nos pueden superar, hemos de aprender a “utilizar” el placer. Todas las culturas del mundo tienen muy definido lo qué es el placer, así como una serie de pautas para regularlo. Las religiones, los sistemas jurídicos y los educativos se dedican con ahínco a controlarlo: delimitan cómo, cuánto y qué se debe controlar en diversas actividades vinculadas con el placer, como el juego, el sexo, la comida, y las actividades de ocio.
Las ideas y prácticas relacionadas con el placer están muy relacionadas con la cultura. Existe una variedad de actividades, que no son precisamente vicios, y que activan los mismos circuitos que el placer más estridente o desviado: la solidaridad, el ejercicio o la meditación. Activan señales que convergen en un pequeño grupo de regiones cerebrales conectadas entre sí, que integran el llamado circuito meso-cortico-límbico. Este mismo circuito responde por igual a sustancias tales como la cocaína, la nicotina, la heroína y el alcohol. El hecho es que la evolución “nos ha cableado” para que sintamos placer con una multitud de experiencias.
Las zonas más controladas por los sistemas jurídicos, educativos o religiosos son las áreas genitales o vocales. Pero en realidad, la topografía del placer es otra, y su centro está en la región límbica. Es en ella donde los humanos disfrutamos y controlamos el placer.
Las neuronas de estas zonas también tienen que librar otra batalla, la que nos enfrenta con la adicción, el lado oscuro del placer. La adicción está relacionada con cambios duraderos en las funciones eléctricas, morfológicas y bioquímicas de estas zonas. Estas son las razones por las que los adictos recaen o la irrefrenable abstinencia. Así pues, la memoria, el placer y la adicción están íntimamente relacionados.
Pero la adicción no es la única fuerza responsable de los cambios que la experiencia provoca en los circuitos cerebrales del placer. La combinación del placer y el aprendizaje por asociación han creado un milagro cognitivo, pudiendo sentir placer por cosas completamente arbitrarias: los videojuegos, una telenovela, etc. Hasta una simple idea puede activar el sistema del placer.
Sin embargo, como hacemos con otras fuerzas poderosas que nos pueden superar, hemos de aprender a “utilizar” el placer. Todas las culturas del mundo tienen muy definido lo qué es el placer, así como una serie de pautas para regularlo. Las religiones, los sistemas jurídicos y los educativos se dedican con ahínco a controlarlo: delimitan cómo, cuánto y qué se debe controlar en diversas actividades vinculadas con el placer, como el juego, el sexo, la comida, y las actividades de ocio.
Las ideas y prácticas relacionadas con el placer están muy relacionadas con la cultura. Existe una variedad de actividades, que no son precisamente vicios, y que activan los mismos circuitos que el placer más estridente o desviado: la solidaridad, el ejercicio o la meditación. Activan señales que convergen en un pequeño grupo de regiones cerebrales conectadas entre sí, que integran el llamado circuito meso-cortico-límbico. Este mismo circuito responde por igual a sustancias tales como la cocaína, la nicotina, la heroína y el alcohol. El hecho es que la evolución “nos ha cableado” para que sintamos placer con una multitud de experiencias.
Las zonas más controladas por los sistemas jurídicos, educativos o religiosos son las áreas genitales o vocales. Pero en realidad, la topografía del placer es otra, y su centro está en la región límbica. Es en ella donde los humanos disfrutamos y controlamos el placer.
Las neuronas de estas zonas también tienen que librar otra batalla, la que nos enfrenta con la adicción, el lado oscuro del placer. La adicción está relacionada con cambios duraderos en las funciones eléctricas, morfológicas y bioquímicas de estas zonas. Estas son las razones por las que los adictos recaen o la irrefrenable abstinencia. Así pues, la memoria, el placer y la adicción están íntimamente relacionados.
Pero la adicción no es la única fuerza responsable de los cambios que la experiencia provoca en los circuitos cerebrales del placer. La combinación del placer y el aprendizaje por asociación han creado un milagro cognitivo, pudiendo sentir placer por cosas completamente arbitrarias: los videojuegos, una telenovela, etc. Hasta una simple idea puede activar el sistema del placer.
“El Placer” fue el tema tratado el pasado jueves 5 de julio en nuestra sección
"Preguntas a la Psicología" del programa "Es la Noche de César".
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