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domingo, 9 de febrero de 2014

Nuevos vídeos sobre TDAH

Hemos incorporado a nuestro Canal de YouTube cuatro nuevos vídeos sobre TDAH, que creemos serán de vuestro interés, pues tratan varios aspectos muy relevantes de este trastorno:
  • El primero es una conferencia del Dr. Russell Barkley sobre la comparativa entre el "Sluggish Cognitive Tempo" (Tiempo Cognitivo Lento) y el TDAH, en cuya diferenciación se investiga profusamente en la actualidad.
  • El segundo es un "webinar" en español sobre el papel fundamental de los padres y la familia en la ayuda al niño que padece TDAH, impartido por el Dr. José J. Bauermeister, de la Universidad de Puerto Rico.
  • El tercero está dedicado a cómo las Funciones Ejecutivas afectan a las Relaciones Sociales de los adultos con TDAH. Lo imparte el psicólogo Ari Tuckman.
  • Finalmente, el cuarto está dedicado a explicar la relación entre el TDAH y el Comportamiento Negativista - Desafiante, por la Dra. Barbara Howard, Pediatra y Profesora en la Johns Hopkins University.


 

Esperamos que os sean de utilidad, y que compartáis vuestros comentarios sobre ellos en este blog o en nuestro Canal de Youtube.

miércoles, 24 de abril de 2013

Hiperactividad Infantil - "Preguntas a la Psicología" (28/3/13 en esRadio)

Como recordarán nuestros lectores, en nuestro blog hemos publicado hasta ahora varias entradas que hacen referencia al TDAH (Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad):
No obstante, nos faltaba una entrada, solicitada por muchos lectores del blog y seguidores de nuestro programa en Libertad Digital y esRadio. Se trata de un programa de radio dedicado a la Hiperactividad Infantil, que publicamos hoy, emitido en “Preguntas a la Psicología” el pasado 28 de marzo. Confiamos que sea de su agrado y que, sobre todo, les sea de utilidad.

lunes, 27 de agosto de 2012

Adultos Hiperactivos (II)


 PROBLEMAS PRIMARIOS DE PERSONAS CON TDAH.

Las personas adultas con TDAH, tienen unos comportamientos típicos: atracción por el estímulo y su búsqueda, dificultad para activarse ante lo cotidiano, la procastinación (dejarlo para después), y abundantes atrasos y olvidos.

Listado de problemas primarios de un adulto con TDAH:

  • Baja persistencia en los esfuerzos. Por ello abandonan o cambian más frecuentemente de tareas o de trabajos, o de parejas
  • Problemas con el autocontrol y la regulación del comportamiento.
  • Desempeños en tareas, estudios y trabajos con mucha variabilidad.
  • Dificultades en la memoria de trabajo (working memory).
  • Dificultades en la regulación de las emociones.
  • Mal manejo y percepción del tiempo, con atrasos y demoras.
  • Baja autoestima.
  • Dificultades laborales.
  • Distracciones durante las relaciones sexuales, o con conductas impulsivas
  • Propensión (por su impulsividad) a sufrir accidentes, divorcios o ruinas.
  • Dificultad para resistir tentaciones.
  • Hperreacciones o hipersensibilidad.
  • Mentiras compulsivas por enmascarar un yo débil.

LA ATRACCIÓN POR LO ESTIMULANTE.

Los adultos con este trastorno se sienten atraídos por lo nuevo, que les resulta activante y motivador. Lo nuevo puede ser.

  • Nuevos trabajos.
  • Nuevas relaciones sociales.
  • Nuevas ventas o proyectos.
  • Nuevos looks.
  • Otra pareja, o relaciones extramatrimoniales.
  • Otra vivienda.
  • Otra actividad.

Cada adulto con TDA-H se siente activado por un área de riesgo, que tiene que conocer y controlar, de lo contrario puede acarrearle serios problemas de integración. Son áreas de búsqueda que pueden ir desde actividades de deporte de riesgo o relaciones poco recomendables o promiscuas. Son conductas que destruyen al sujeto que las busca y que hacen daño a los familiares que lo padecen. Si se cae en ellas se pueden dilapidar ahorros, o poner en peligro relaciones familiares y estabilidad laboral o personal.

Otra característica son los cambios constantes: de amigos, de lugares de ocio, de parejas, de estética, etc. Si estos cambios no perjudican, entonces pueden ser creativos y gratificantes, pero la mayoría de las ocasiones arrastran a la familia y entonces erosionan a otras personas que no necesitan esta activación.

AFECTACIÓN DEL TDAH EN LAS RELACIONES SOCIALES.

Más del 60% de los adultos con TDAH manifiestan déficits importantes que inciden directa y negativamente en el área de las relaciones sociales. Estos déficits son:

  1. Empobrecimiento en la comunicación con los otros. Ensimismamiento o verborrea: no escuchan con profundidad, sólo se limitan a exponer sus necesidades. Escuchan atentamente al otro cuando tiene alguna rareza que les atrapa la atención.
  2. Olvidos de cosas importantes para el prójimo; papeles, fechas importantes, encargos.
  3. Insuficiencia para regular las emociones: hiperreactividad con agresividad verbal, o hipersensibildiad, impaciencia o frustración cuando no consiguen lo que quieren o desean.
  4. Conductas invasivas. Meterse en la conversación de otros, o tomar objetos sin pedir permiso.
  5. Limitaciones de la autopercepción, del registro de sí mismos. Se van de foco respecto a los demás. Comen más rápido y luego se aburren y piden a los demás que terminen y acompasen sus tiempos.
  6. Déficit en el manejo del tiempo. Atrasos, demoras, olvidos de citas, falta de planificación entre tareas y tiempos. Tampoco prevén el cansancio en la realización de las tareas.

NO SE TRATA DE UNA CUESTIÓN DE VOLUNTAD.

Las personas que rodean a un TDAH  no comprenden que su comportamiento no es voluntario ni intencional, que no es una cuestión de falta de voluntad.

El sujeto afectado se siente profundamente lastimado y confundido, los síntomas afectan como una gota a gota, generando unas expectativas cerradas por ambas partes: de irresponsable y de fracasado. Se va mellando su responsabilidad, es inconsciente en sus compromisos, decide sin medir las consecuencias de sus actos, hiperreacciona, se altera con facilidad, no ejecuta las tareas hasta completarlas, busca satisfacciones inmediatas o se desorganiza en sus cosas.

Tienen el “sí” muy fácil. Con frecuencia no logran realizar aquello que han prometido y pueden provocar una situación de desencanto o sentirse defraudados ellos mismos. Habrá quien se aproveche de ellos. En esos casos la palabra “no”, tiene un efecto muy bueno.


IMPACTO DEL TDAH EN LA PAREJA.

Cuando uno de los miembros de la pareja está afectado por este trastorno, en apariencia los problemas pueden ser similares a los de una pareja “control” (o sea estándar). Sin embargo, esto no es así, puesto que la cronicidad de la sintomatología no incide en el vacío, sino en el centro de la emoción común.

Lo característico son enredos frecuentes por escasa organización y planificación, por los cambios y fluctuaciones, y por los excesos de dinero o de pulsiones y deseos (por ejemplo, eonómicos o sexuales).

La baja tolerancia a la frustración, la susceptibilidad, la distracción, el dejar de escuchar cuando le hablan, la rápida inundación emocional por detalles (a veces con agresividad), tomar decisiones sin pensar y sin medir las consecuencias posibles, desemboca en desilusiones, conflictos y percepciones por parte de los demás de irresponsabilidad, egoísmo, vaguería o incoherencia.

En cuanto a las relaciones sexuales, pueden verse teñidas de problemas, que pueden ir desde la desatención y el aburrimiento de lo conocido, al ataque veloz, sin mirar al otro. Sin cuidar los previos: caricias, abrazos, miradas.


LA BÚSQUEDA DE LO ESTIMULANTE.

Si se padece un TDAH es probable que se sienta aburrimiento, incomodidad ante el reposo y la rutina, y se precisan cambios, estímulos y atractivos constantes. Si la pareja, en cambio, desea estabilidad, equilibrio continuado y sosiego, con seguridad aparecerán tensiones y conflictos.

Pueden darse vínculos dolorosos y destructivos, en los que es frecuente las oscilaciones del estado de ánimo, son normas de convivencia. Pueden existir formas de violencia aún disimuladas o no conscientes.

Las consecuencias nocivas pueden causar angustia  y temor en el que no padece TDAH, quien puede encerrarse en sí mismo o huir. La persona con TDAH  suele culpabilizar o responsabilizar al otro por su conducta y no hacerse cargo de ella.

Para ampliar información sobre el TDAH en adultos, podéis ver 

lunes, 13 de agosto de 2012

Adultos Hiperactivos (I)

¿EXISTEN LOS ADULTOS HIPERACTIVOS?

El "mito" de que la hiperactividad adulta no existe es exactamente eso: un mito. La hiperactividad en adultos es una realidad clínica, que ha afectado y afecta negativamente a bastantes más personas de las que en principio supondríamos.

En la actualidad, alrededor de un 3% de población adulta sufre trastornos de déficit de atención (TDA) e impulsividad, y pueden presentar además hiperactividad. Las áreas más afectadas en sus vidas son las relaciones personales y los ámbitos laboral, vocacional o académico; de hecho, un auténtico TDA adulto tiene que tener afectado al menos estas dos áreas (relacional y laboral o similar). En conclusión: la existencia de la hiperactividad en adultos es irrefutable, y la afectación del TDA en las mujeres es más lastimosa y grave que en los varones, puesto que pasa más desapercibida, por los aspectos comórbidos.

SÍNTOMAS DEL TDAH EN ADULTOS

Los pacientes adultos con este trastorno relatan unas dificultades recurrentes durante años, dificultades que son consecuencia de los efectos negativos de los síntomas crónicos de su trastorno. Sin embargo, la mayor parte de los adultos que lo sufre desconocen el padecimiento de este trastorno, y han aceptado sus dificultades como originadas por su “amoralidad”, o por el contrario se rinden a ellas sin ninguna conciencia de estar afectados por nada, considerando que lo que les pasa es lo que le ocurre a toda persona “normal”. El desgaste y el deterioro son muy altos, puesto que sus sufrimientos y dificultades no son debidos a su ausencia de voluntad, sino a la imposibilidad de controlar sus sistemas ejecutivos.

En efecto, en los adultos con este trastorno (al igual que en los niños) existe una disfunción en las tareas ejecutivas, que son las que controlan, sincronizan y ponen en marcha tareas de atención, concentración y pensamiento previo a la actuación, además de regular lau activación emocional.

Los síntomas del TDAH  configuran una manera de ser, con una serie de características asociadas, siendo una de las más terribles la baja autoestima. El adulto con TDAH tienen un riesgo contrario al de la persona exitosa, en la cual cada logro refuerza el éxito y el autoconcepto. Para la persona que sufre el TDAH, cada fracaso va confirmando su “mal concepto de sí mismo”, su juicio de “yo no valgo nada”. Creencias y expectativas negativas sobre uno mismo funcionan como círculos viciosos,  operando al final casi automáticamente. Una conducta o una acción que “fracasa” redundan en un resultado insuficiente, tras el que entonces se siente mal, reaccionando con agresión. Cada vez que va a encarar una tarea está simultáneamente preparado para no poder enfrentarse a ella con éxito. Conclusión: se da internamente un no a sí mismo, y como resultado abandona la tarea.

A aquel niño que era hiperactivo, ahora le veremos con tamborileo de dedos, pequeñas sacudidas de pies, jugueteos silenciosos con objetos y teniendo la sensación de “tener un motor encendido por dentro”. También son signos habituales la sensación de inquietud o de excesiva energía, o comportamientos que parecen un poco acelerados (llevan la voz cantante, no esperan el turno en una conversación, se embarcan simultáneamente en varias tareas o proyectos) y en ciertos individuos también aparece cierta torpeza motriz.

EVOLUCIÓN DEL TDAH EN LA VIDA ADULTA.

En la edad adulta, si el trastorno no ha remitido totalmente, el grado de afectación de los pacientes se puede clasificar en cinco posibilidades sintomatológicas:

  1. El adulto no presenta mayores problemas, dado que durante su adolescencia la adaptabilidad le permitió aprender a  compensar los signos. El contexto ha contribuido favorablemente, quedando sólo unos rasgos de personalidad, en vez del cuadro sindrómico.
  2. Si bien el desorden ha disminuido, algunos aspectos o síntomas permanecen y le causan problemas.
  3. Continúa el síndrome completo, pero se manifiesta de maneras compatibles con el ser adulto.
  4. El desorden infantil ha predispuesto al adulto a un trastorno o varios trastornos, aumentando el riesgo de otras disfunciones en la adultez.
  5. El desorden infantil ha predispuesto al adulto a desplegar síntomas psiquiátricos.
El sufrimiento causado por el bajo desempeño escolar, los conflictos en las relaciones con los otros, las reprimendas y malas notas, han herido su autoestima y su identidad. Algunas de estas heridas quizá pudieron cicatrizarse, mientras que otras han dejado huellas dolorosas, o incluso siguen activas. A consecuencia de éstas, los adultos con TDAH sufren una serie de consecuencias en su vida diaria:

  • Sentirse constantemente inquietos
  • Dejar las tareas incompletas
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Actuar sin medir consecuencias, sin pensar
  • No seguir ninguna consigna
  • Movimientos pequeños y rápidos
  • Desorganización en tareas, actividades y objetos
  • Desgana ante tareas que exigen una tarea mental sostenida
  • Verborragia
  • Dificultad para posponer gratificaciones
  • Impaciencia, no pueden esperar turno
  • Aburrimiento fácil
  • Búsqueda con ansia de actividades y estímulos potentes
  • Olvidos y pérdidas constantes
  • Responder precipitadamente antes de escuchar con profundidad
  • Interrupciones o invasiones a los demás
  • Soñar despierto
  • En ocasiones, se hiperconcentran o hiperfocalizan
Para ampliar información sobre el TDAH en adultos, podéis ver 

domingo, 22 de julio de 2012

Hiperactividad en Adultos - "Preguntas a la Psicología" (12/7/12 en Libertad Digital TV)

“Hiperactividad en Adultos” fue el tema tratado el pasado jueves 12 de julio en nuestra sección "Preguntas a la Psicología" del programa "Es la Noche de César".

El Trastorno por Hiperactividad, con o sin Déficit de Atención (TDAH), es una afección infantil y juvenil bien conocida y caracterizada (ver nuestro artículo anterior). No obstante, a menudo se ignora que un cierto porcentaje de adultos que padecieron TDAH en su infancia y juventud, sufren una serie de secuelas en su vida adulta que les influyen muy negativamente, pudiendo llegar a ocasionarles serios problemas en su vida familiar, en sus relaciones personales o en su entorno laboral.

En esta emisión de nuestro programa, se recordaron en primer lugar las causas de esta enfermedad, repasándose a continuación los síntomas y rasgos principales de un adulto con hiperactividad, así como su correlación con otros posibles trastornos como la ansiedad o depresión. Finalmente, se revisaron las alternativas de tratamiento médico, farmacológico y psicológico que hacen posible obtener, hoy en día, una buena calidad de vida para las personas adultas que padecen hiperactividad.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Análisis Psicológico del Debate Electoral - "Preguntas a la Psicología" (10 de noviembre en Libertad Digital TV)

El pasado jueves, nuestra sección "Preguntas a la Psicología" del programa Es la Noche de César estuvo dedicada a analizar el reciente "cara a cara" electoral entre los dos principales candidatos  a la Presidencia del Gobierno.

Previamente, en el comentario inicial, se abordaron preguntas sobre la hiperactividad y sobre el narcisismo.

sábado, 5 de noviembre de 2011

El Fracaso Escolar - "Preguntas a la Psicología" (3 de noviembre en Libertad Digital TV)

A continuación podéis ver la grabación del programa "El Fracaso Escolar", emitido el pasado jueves 3 de noviembre en la sección "Preguntas a la Psicología" del programa Es la Noche de César.

domingo, 24 de abril de 2011

TDAH - Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

“TDAH” o "ADHD" no son sólo unas siglas que hacen referencia a un lejano tema médico o psicológico. Para no pocos niños y adultos, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es la causa de que su vida cotidiana se vea envuelta en una espiral de frustración, problemas escolares o laborales, dificultades en su relación social y afectiva con los demás, incomprensión familiar, y en última instancia, sufrimiento y miedo.

El TDAH (ADHD en inglés) es un trastorno complejo, que debe ser tratado para evitar perjuicios permanentes para la persona (sobre todo para el niño). Por suerte, hoy en día se puede diagnosticar con precisión, se pueden controlar sus efectos, y se puede lograr que los individuos afectados lleven una vida satisfactoria, integrada y productiva.

Qué es el TDAH

El “Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad” es el nombre que recibe actualmente un trastorno que afecta a niños y adultos, y que se caracteriza porque estas personas tienen varias capacidades desarrolladas a un nivel inferior al normal. Entre otras:

·         Su capacidad de mantener la atención.
·         Su resistencia a las distracciones.
·         La capacidad de inhibir (dominar) sus comportamientos.
·         La autorregulación de su nivel de actividad según lo requiera una situación.

Este desorden ha tenido varios nombres en las últimas décadas: síndrome hipercinético infantil, reacción hipercinética de la infancia, disfunción cerebral mínima, y trastorno de déficit de atención (con o sin hiperactividad)

A quién afecta el TDAH

En la actualidad se dispone de datos estadísticos abundantes y fiables sobre el TDAH a nivel mundial. En base a estos datos, hoy sabemos que:

  • El TDAH afecta al 3% - 7% de la población infantil, y al 2% - 5% de la población adulta.
  • Afecta al triple de niños que de niñas (ratio de 3 a 1). Entre los adultos, afecta a 2 varones por cada hembra (ratio de 2 a 1).
  • Es un trastorno que afecta a todas las razas por igual, y ocurre a lo largo de toda la geografía mundial.
  • Es muy probable encontrar el trastorno en familias donde algún miembro ya lo padezca. También es algo más probable que aparezca en ambientes familiares asociados a problemas de conducta o delincuencia.
  • Finalmente, el trastorno ocurre con más frecuencia en casos de muy bajo peso al nacer, parto prematuro, o daños significativos en las regiones frontales del cerebro.

Origen y causas del TDAH

Hoy en día está claro que la herencia genética es el principal factor que determina la aparición del TDAH en un ser humano, siendo responsable del 80% de la probabilidad de que se registre este trastorno. De hecho, ya se han identificado varios genes que contribuyen al TDAH, y posiblemente se identificarán más, pues como decíamos antes, se trata de un trastorno complejo que no es atribuible a un solo gen. Es una influencia hereditaria fuerte, comparable en intensidad y porcentaje a la que ejercen los genes que controlan la altura (en términos deliberadamente simples, la probabilidad de que un individuo tenga cierta altura depende en un 80% de su herencia genética).

El 20% restante parece corresponder  a factores como dificultades durante el embarazo, exposición al tabaco y al alcohol durante la etapa prenatal, parto prematuro y muy bajo peso al nacer, y daño post-natal en las regiones prefrontales del cerebro.

A nivel biológico, el TDAH se manifiesta como una leve pero contrastable diferencia en las funciones cerebrales normales. Es decir, se trata de una sutil disfunción cerebral, que se considera originada por un desequilibrio o desajuste en los niveles de neurotransmisores cerebrales, principalmente de noradrenalina y dopamina. Este desequilibrio se localiza principalmente en las áreas cerebrales responsables de la autorregulación y autocontrol del comportamiento (los lóbulos prefrontales y sus conexiones profundas, que son los ganglios basales)

Estas disfunciones cerebrales se comprueban y diagnostican en la actualidad de manera inequívoca, mediante pruebas médicas objetivas como la Tomografía por Emisión de Positrones (PET en inglés) y la Imagen por Resonancia Magnética, tanto funcional como volumétrica.

Características principales del TDAH

Las características predominantes de este trastorno son:

  • Capacidades reducidas para inhibir o controlar las respuestas, para controlar los impulsos, o para  retrasar la obtención de una gratificación o refuerzo. Esto se manifiesta en la incapacidad de la persona con TDAH para pensar antes de actuar, para esperar su turno en juegos, para resistir distracciones cuando deben concentrarse, o para trabajar en pro de metas de largo plazo y mayor importancia en lugar de centrarse en metas de menor enjundia y más inmediatas.
  • Actividad excesiva e irrelevante para las tareas que se abordan, o actividad poco adaptada a los requerimientos de una situación. Algunos niños y jóvenes con este trastorno (no todos) pueden exhibir actividad o movimiento exagerados (correr, saltar, etc.).
  • Escasa atención sostenida o perseverancia en los esfuerzos y tareas. A menudo esto se manifiesta cuando al individuo se le asignan tareas aburridas o tediosas, o actividades repetitivas que no tengan atractivo especial para éste.

Respecto a estos síntomas principales, cabe realizar dos observaciones adicionales. En primer lugar, señalar que las características principales suelen manifestarse relativamente pronto; en media, los síntomas aparecen entre los 3 y 6 años de edad, y casi todos los niños con TDAH los muestran antes de los 12 años. Por otra parte, estos síntomas cambiarán muy probablemente en función de la naturaleza de las diversas situaciones en que se encuentren los afectados por el trastorno.

Características adicionales del TDAH

Además de las tres características principales antes citadas, las personas con TDAH pueden registrar dificultades simultáneamente en otras áreas psicológicas funcionales:

  • Recordar cosas que deben hacer, o “Working Memory”. Esta se refiere a la capacidad de retener en su mente información que usarán para guiar sus acciones, bien en el momento actual o en el futuro cercano.
  • Retraso en el desarrollo de su “lenguaje interno”, la voz personal dentro de la mente de cada uno, que utilizamos para conversar con nosotros mismos. Esta voz personal es esencial para el desarrollo normal de la autorregulación y reflexión.
  • Dificultades con la regulación de sus emociones y su motivación. A menudo, los niños y adultos con TDAH no pueden frenar sus reacciones emocionales ante ciertos eventos, como lo harían normalmente otros sujetos de su edad.
  • Capacidad reducida para resolver problemas, y menor flexibilidad para perseguir metas de largo plazo. Por ejemplo, les cuesta mucho buscar nuevas opciones para resolver sobre la marcha un problema que surja mientras intentan conseguir una meta.
  • Nivel de rendimiento muy variable en sus tareas escolares o en su desempeño laboral.

Consecuencias del TDAH

El TDAH no es un trastorno benigno si se deja “a su libre evolución”. Si este trastorno no se diagnostica y no se trata, puede tener consecuencias significativas para las personas afectadas (sobre todo para los niños).

La primera consecuencia para un niño con TDAH es la muy probable inadaptación al sistema educativo, su fracaso en éste y finalmente su “centrifugación” fuera del mismo. En bastantes casos, el sistema escolar sigue pautas simplistas como “si el niño tiene X años de edad, debe estar en el curso tal o cuál, y los contenidos que debe asimilar son éstos”, en lugar de asignarle curso y contenidos en función de su capacidad madurativa real. Los niños afectados por TDAH tienen un nivel madurativo neurológico que no se corresponde con su edad  cronológica (no es que no puedan alcanzar la madurez neurológica, sino que lo harán a un ritmo diferente que los demás, y además necesitarán ayuda para no quedarse en el camino).

Si se produce la anterior, muy posiblemente llegarán la pérdida de autoestima y  la dificultad de inserción y precariedad en el mercado laboral. Finalmente, aparecerán los problemas de relación social y afectiva, y las dificultades para desarrollar una vida personal y familiar positiva y satisfactoria, se harán más probables.

Conclusiones

En próximos artículos continuaremos desarrollando diversos aspectos del TDAH: diagnóstico, intervención, entorno familiar y escolar, etc. Mientras tanto, recordemos lo esencial:

El niño o el adulto con TDAH son víctimas de un trastorno
que no han elegido padecer.
Hoy en día podemos y debemos ayudarles
a superar sus dificultades y a alcanzar una vida plena.